Un solo olor, aroma o sabor, tiene el poder de revivir experiencias pasadas, transportarnos a lugares que guardamos en el corazón o acercarnos un poco más a territorios todavía inexplorados. La gastronomía de un país no sólo nos desvela sus secretos culinarios, si no que nos dice mucho sobre sus costumbres, su historia y su gente.

Bocado Avocado es un proyecto galaico-mexicano que nace de la mano de Germán García (mexicano de nacimiento y de corazón) y Antía Fernández (gallega de los pies a la cabeza), con el objetivo de traer a España y Europa un pedacito de una gastronomía tan ancestral como es la mexicana, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la ONU desde el 2010. El camino comienza durante uno de sus viajes a México en 2018 en el que, lejos de las habituales rutas turísticas, descubren diferentes productos gastronómicos y artesanales salidos de los lugares más inesperados.

Germán, co-fundador de Bocado Avocado.

“Como mexicano para mí es un orgullo poder traer a España una pequeña parte de lo que se está haciendo en México, a través de los productos más tradicionales y también los más innovadores, y transmitir el valor, el trabajo, el esfuerzo y la historia que hay detrás de cada uno de los pequeños productores y artesanas con las que trabajamos”.

[...] “Desde un inicio tuvimos claro que no queríamos colaborar con grandes empresas de alimentación mexicana, ya que sus procesos de producción industrializados suelen resultar en una pérdida de mimo y respeto por los sabores y procesos 100% tradicionales, y sus beneficios no repercuten directamente sobre los pequeños productores que luchan a diario por mantener vivos sus negocios”.

Antía, co-fundadora de Bocado Avocado.

"México es un país que enamora de norte a sur a primer vistazo; su diversidad cultural, natural y gastronómica es espectacular, y una visita basta para caer rendida a sus pies. Si, además, te unen al país diferentes lazos familiares, el tándem se completa. Así comenzamos este camino, a lo largo del cual quisimos construir un proyecto que fuese un homenaje a este país, a su diversidad cultural, gastronómica y étnica; a lo auténtico, a lo diverso y a lo atemporal; a lo mágico de cada producto artesanal. Un tributo a tantxs artesanxs y productorxs que hacen magia con sus manos a diario en este país, regalándonos productos totalmente diferentes a todo lo que hayamos podido ver o probar. Una prueba tangible de que otra forma de producción y consumo es posible”.

[...] “Resultaba fascinante ver cómo en lugares recónditos sin los recursos técnicos ni materiales a los que estamos acostumbrados aquí, podían elaborarse productos de tanta calidad y con tanto corazón, así que en el vuelo de regreso nos pusimos manos a la obra y sentamos las bases de este proyecto, siempre con el objetivo en mente de sacar a la luz las diferentes maravillas culinarias y artesanales que descubrimos en nuestro camino”.